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A MI CORAZÓN EL DOMINGO - [Wislawa Szymborska]

Gracias te doy, corazón mío. por no quejarte, por ir y venir, sin premios, sin halagos, por diligencia innata. Tienes setenta merecimientos por minuto. Cada una de tus sístoles es como empujar una barca hacia alta mar en un viaje alrededor del mundo. Gracias te doy, corazón mío, porque una y otra vez me extraes del todo, y sigo separada hasta en el sueño. Cuidas de que no me sueñe al vuelo, y hasta el extremo de un vuelo para el que no se necesitan alas. Gracias te doy, corazón mío, por haberme despertado de nuevo, y aunque es domingo, día de descanso, bajo mis costillas continúa el movimiento de un día laboral. WISLAWA, Szymborska. Poesía no completa, México: Fondo de Cultura Económica, 2008. pp. 180-181.

La Espalda Del Cielo

Miro hacia arriba para ver si el viento me desvanece. Busco perdido las nubes, para que me oculten. Imagino los ángeles oscureciendo los instintos. Veo la mejor escena de un video porno. Saltando encuentro la desesperación llorando. A mi lado yace la melancolía desangrandose. Corro para evitar amarte. Paro. Me estaciono en un campo de girasoles. Los muerdo como besando tus labios. Me acaricia tu suave mano. Escucho el último trinar del mundo. Salgo desesperado para no encontrarte. Sentadas en mis cansados hombros, van mis penas. Me estrello por querer besarte. Golpeo. Sigo preso, con tus ojos como carceleros. Tu palabra me invita al vuelo de sus gestos. Bajo, para posarme al lado de tu boca. Me besa el diablo. Vuelo para huir de ti. Lanzo mi corazón al viento. Hallo tu amor en otro espanto. Doy por terminada la vida. En la espalda del cielo... sin tus besos desconsoladores, se halla muerto mi amor.

Ser Cualquiera...

Ser como el pájaro que vuela, como el perro que ladra, como el odio que rasguñas. Ser como la paloma... libre, como el campesino... humilde, como el sol... rebelde, ser como me dé la gana ser. Ser las calladas hojas que espantan las sombras. Las miradas cada vez más perdidas respiran los sentimientos vomitados. Descubren lo importante. Esa alfombra no es más que tu inalcanzable amor... ese que es como la melancolía de una vida.

Los Zancudos Del Olvido...

Se acercan en manada los cohetes del ayer, sentados tomando aire, planean su ataque. Son alrededor de cinco mundos en cantidad y de chocolate avainallado su sabor. Observan su objetivo; lo devoran con los círculos de su cara. Beben whisky para celebrar. Al parecer está decidido. Atacarán ebrios. Las montañas donde aterrizan pintan el paisaje del color de la batalla. Por fin. Es tiempo del ataque, se miran todos para dibujar al enemigo. Se deciden a atacar. Es una contienda indescriptible, quizá por eso no trato de informarles. Los destellos de dolor aparecen en el cielo. Todo está consumado. Han vencido, se logra oír. Ha vencido el dolor y la soledad. Se han trastocado los mares. Hasta aquí todo era maravilloso. Con lo que único que me encuentro es con una bandada de mosquitos succionandome el hemisferio.

Estos Checheres No Me Abandonan...

Son los objetos derivados del azar, contorneados sin que ninguna sombra los adhiera. Arrumados y congelados por el tiempo. Se adueñan del rincón que día a día amasan; sin luz, sin color, ni ápice de esperanza. La iluminación evita el encontrarlos... los desprecia; y de mi podría decir que nunca me abandonan.

Aires Mascados...

Dibujando el aire en un rostro empieza la labor el ingenioso. Soplando el aire al viento, descubren briznas de placer. Los hilos que tejen el final sustraen la experiencia de un cuerpo inquieto. Son las horas que caen como lluvia al romper el suelo. Son las ilusiones y los miedos. Son los libros apilados en el cielo. Son...los aires mascados por la niña.

YA NO ESTÁS.....

Ahora, el peso del tiempo asesina más que de costumbre. Ahora, la inspiración se va y vuelve sin definir nada; sólo se divisan tus labios dibujar una figura, tu mirada que sólo es eso, una mirada, siembra la esperanza ciega de un renacer pero sé que esos momentos ya murieron. Ahora que el tiempo ha muerto, ahora que el ahora ha expirado, ahora que no estás, ahora que ya no hay nada, ahora se funde el cielo con la eternidad, ahora, en este preciso ahora, doy cuenta de mi amor, y ahora es donde muero estupefacto, por el peso del silencio devoto, que acaba toda esperanza; silencio que nunca escuché, pero así es, ese fue el asesino. Es tu perspicacia la que enciende, un trozo de sueño roto, el sueño que tu desechaste en tu partida, pero ya lo dije, lo enciende, lo prende de tu magia inexplicable, no es tu mirada perdida, incomprendida, la adalid de mi espera, no es tu sonrisa descomplicada la que me invita a albergar un deseo, ...

HIMNO AL SOL - [José Manuel Arango]

Porque sí, porque aún no apareces  sobre el filo de la montaña y ya los pájaros te saludan, ya sus gargantas, ¡Qué algarabía se han desentumecido! y la escarcha que agravaba las hojas del arbusto comienza a desleírse, y ya brillan con destellos de plata  las telarañas del rocío. Aquí vengo temprano en la madrugada a darte mi saludo, vengo porque sí, con mi perro, traigo todavía la botella en la mano, mi perro y yo venimos a alabarte entre el alboroto de los pájaros. Ya mis amigos se durmieron, pero yo esperé que albearas para venir a verte, niño niño sol y aquí me tienes sentado en esta piedra. La neblina se abre una mirla, cruza una flecha de fina punta amarilla, como si llevara un brillo tuyo en el pico, y ahora sí asomas por sobre el filo negro de la sierra, y de las rocas del asfalto de la carretera se alza un vapor blanco, montañas que una tras otra van oscureciendo puertos, que despiertan uno tras otro, has venido...

¿Es la verdad un objeto natural?

Hablar de la verdad es hablar de poder (Foucault). Para tratar un tema tan espinoso que ha derramado tanta tinta, (y no sólo tinta, recuérdese las cruzadas, la inquisición, las guerras actuales de Oriente, etc.), en manos de no pocos pensadores, filósofos, científicos, teólogos y quizá hasta astrólogos, es menester que se haga una advertencia para no salir decepcionados por el intento fallido de abarcar la totalidad, y es que, independientemente de la posición que se ocupe se encontrará que la contraria o divergente quedará desvalida, pero no por ello inválida del debate, además, resaltando también que es imposible tratar de cobijar todas las posiciones que hay y las que vendrán; pues no tenemos (aún) la bolita de cristal que nos anticipe los sucesos del futuro y nos recuerde con asombrosa nitidez los del pasado; no tendríamos la posibilidad de realizar completamente nuestro cometido, y podemos encontrar aquí, otra laguna existencial, o para explicarlo mejor, más aún, cuando ni siquie...

CIUDADANO DE LA NOCHE - [Juan Manuel Roca]

I   Nunca he escuchado en la noche un clavicordio. La luna agita el agua, acaso altere las mareas que habitan la piel en fuga de los hombres, de ahí que escuchemos el desbordar del cuerpo en luna llena. Nunca he escuchado en la noche un clavicordio ni he visto cruzar barcos cargados con pacas de algodón, pero así se desliza la noche en mi silencio. II Los trenes tórridos  me llevan por países de fiesta sonando canecas de metal que tocan los niños antillanos por los túneles de piedra que son corredores de la noche resuena la orquesta de los trenes. Nunca he escuchado en la noche un clavicordio y las gitanas han leído en los mapas de mis manos que nunca viajaré al país de lotos. III Lejos, algún brujo hace en marfil una mascarilla de la noche. IV La noche viaja hasta la blanca estación de los rocíos o pasa su tiempo colocando en los faroles una danza de sombras y membranas. ¡Qué mas puedo decirles de la noche! ...