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JUGAR A PENSAR - [Clarice Lispector]

El arte de pensar sin riesgos. Si no fuese por los caminos de emoción adonde el pensamiento conduce, el pensar ya se habría catalogado como uno de los modos de divertirse. No se invita a los amigos al juego a causa de la ceremonia que se cumple al pensar. El mejor modo es invitar sólo a una visita, y, como quien nada pide, pensar juntos , con el disimulo de las palabras. Esto, en tanto juego liviano. Pues para pensar en profundidad -que es el máximo grado del hobby - es necesario estar solo. Porque entregarse a pensar es una gran emoción , y solamente se tiene el valor de pensar delante de otro cuando la confianza es tan grande que no hay inhibición en usar, de ser necesario, la palabra otro . Además se exige mucho de quien nos ve pensar: que tenga un corazón grande, amor, cariño, y la experiencia de haberse entregado también a pensar . Se exige tanto de quien oye las palabras y los silencios -como se exigiría en el sentir. No, no es cierto. En el sentir se exige más....

¡AVE, OH VULGO! - [Tomás Carrasquilla]

¡El Medellín topográfico y étnico por sus arrabales e inmediaciones! En ellos está lo pintoresco del paisaje y de las costumbres ; en ellos, la nota castiza de nuestro carácter y de nuestras condiciones ambientes. Que es siempre en el pueblo y no en las clases cultas donde radica el factor diferencial que deslinda una comarca de las restantes, una nación de todas las otras naciones. En los arrabales, más que en parte alguna, se oyen, claras y distintas, las voces de la vida . Todo ese orden de cosas, más o menos artificiosas y contrahechas, que constituyen la sociedad urbana y civilizada , desaparecen en el suburbio . Allí se vive sin disfraces ; como la vida resulte; se vive naturalmente, espontáneamente . En esos lugares, que no son ni campo ni ciudad, habitan, por lo general, los pobres, los oscuros, y a veces hasta los humildes. De aquí el que haya en todo ambiente arrabalero mucho descanso, y mucha libertad, y, por ende, facilidad para la vida. «Nada puede resultar i...

NADA ES IMPORTANTE - [É. M. Ciorán]

¿Qué importancia tiene que yo me atormente, que sufra o que piense? Mi presencia en el mundo no hará más que perturbar , muy a mi pesar, algunas existencias tranquilas y turbar –más aún a mi pesar– la dulce inconsciencia de algunas otras. A pesar de que siento que mi propia tragedia es la más grave de la historia –más grave aún que la caída de imperios o cualquier derrumbamiento en el fondo de una mina–, poseo el sentimiento implícito de mi nimiedad y de mi insignificancia . Estoy persuadido de no ser nada en el universo y sin embargo siento que mi existencia es la única real. Más aún: si debiera escoger entre la existencia del mundo y la mía propia, eliminaría sin dudarlo la primera con todas sus luces y sus leyes para planear totalmente solo en la nada. A pesar de que la vida me resulta un suplicio , no puedo renunciar a ella, dado que no creo en lo absoluto de los valores por los que debería sacrificarme. Si he de ser sincero, debo decir que no sé por qué vivo, ni por ...

ES ALLÍ A DONDE VOY - [Clarice Lispector]

Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda la magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. parece la historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continuan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabras. Quiero usar la palabra «tertulia», y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es a mí adonde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es a la realidad hacia donde voy. Mientras tanto lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después todo es real. Y el alma libre busca un can...

Te Añoro

Me enquisto cuidadosamente entre tu espejo. Duermo como perro inocente bajo tus pestañas. Tus miradas me desalojan y me hieren. La prisa con que lo hacen es el motivo de mi desgracia. Pero no puedo hacer nada. Te añoro. Tal vez sea vano y terco soliviar la esperanza, tal vez sea inútil y hasta pernicioso meterme entre tus ojos. Sólo tal vez estas posibilidades me arranquen alaridos dentro del alma. Solo si tal vez nunca ocurre, seré humano. Me penetras con tus frases cortantes. Y eso me gusta. Me devuelven al ficticio mundo que es la realidá. Errabundas y vagabundas tus bocas vuelan alrededor mío. Me persiguen y constriñen. Me rodean y disparan. Oigo navegar dentro mío, todos tus yos desesperantes. Me absorbes. Lo sé. Toda tu mujer me llena tanto, que quedo vacío. Pero no eres tú. No quisiera que fueras tú. Sólo es la luz de mi ventana que juega en mi mente a vestirse de barbie ramera.

SILENCIO - [Clarice Lispector]

Es tan vasto el silencio de la noche en la montaña. Y tan despoblado. En vano uno intenta trabajar para no oírlo, pensar rápidamente para disimularlo. O inventar un programa, frágil punto que mal nos une al súbitamente improbable día de mañana. Cómo superar esa paz que nos acecha. Silencio tan grande que la desesperación tiene vergüenza. Montañas tan altas que la desesperación tiene vergüenza. Los oídos se afinan, la cabeza se inclina, el cuerpo todo escucha: ningún rumor. Ningún gallo. Cómo estar al alcance de esa profunda meditación del silencio.De ese silencio sin memoria de palabras. Si es muerte, cómo alcanzarla. Es un silencio que no duerme: es insomne; inmóvil, pero insomne; y sin fantasmas. Es terrible: sin ningún fantasma. Inútil querer probarlo con la posibilidad de una puerta que se abra crujiendo, de una cortina que se abra y diga algo. Está vacío y sin promesas. Si por lo menos se escuchara al viento. El vient...

Los Ojos Que Tiñen Tu Mirada

Donde me encuentre abierto, tú me cierras. Donde el cielo reverdece tu infamia, me miras. Donde los gatos alzan sus alas, me ignoras. Donde no hay donde, tú me sofocas. En las nubes están las sillas del olvido. El agua que he llorado es mi único consuelo. Tu cabello despeinado, logra mi ánimo estremecer. Capturo todas las maravillas en tus aciagos luceros. Despido tu agrio corazón y disfruto la velada de tu espalda. Gotean los colores un sabor a amargura. Eras tú. Era tu mirada la culpable. Llegaba el momento de la ausencia. Temblé al verlo. Pese a ello, tu sombra todavía me habitaba. Batías la palma de tu mano al encierro, sacrificando tus labios a la despedida. Me di por fin cuenta que jamás vería el color de tus ojos, que jamás me encerraría el sabor de tu mirada.

El Peso De Tu Ausencia

Dibujo tu rostro en el centro del Universo, para descubrirlo, para lograr olvidarlo. Caigo derretido ante tu fulminante corazón. Siento que no sientes. Me derrumbo al precipicio de tus labios. Escribo tu mirada inquietante, para mirarla e ignorarla. Desmayo en tus entrañas, me quejo de tus manos. Eres en todo, dueña de mi. Dame la luz de tu presencia y vuelca sobre mi tus heridas. Dime que no dirías nunca nada. Silencia mis palabras y duerme tu silencio. Préstame tu frente, para sentir tus lisos labios. Quiéreme, como queriendo a un papanata. Destruidme y no me mires. Creeme y mátame por escribirte. Despreciame hasta que los días caigan de pesados, por la soledad que causa tu ausencia.

A MI CORAZÓN EL DOMINGO - [Wislawa Szymborska]

Gracias te doy, corazón mío. por no quejarte, por ir y venir, sin premios, sin halagos, por diligencia innata. Tienes setenta merecimientos por minuto. Cada una de tus sístoles es como empujar una barca hacia alta mar en un viaje alrededor del mundo. Gracias te doy, corazón mío, porque una y otra vez me extraes del todo, y sigo separada hasta en el sueño. Cuidas de que no me sueñe al vuelo, y hasta el extremo de un vuelo para el que no se necesitan alas. Gracias te doy, corazón mío, por haberme despertado de nuevo, y aunque es domingo, día de descanso, bajo mis costillas continúa el movimiento de un día laboral. WISLAWA, Szymborska. Poesía no completa, México: Fondo de Cultura Económica, 2008. pp. 180-181.

La Espalda Del Cielo

Miro hacia arriba para ver si el viento me desvanece. Busco perdido las nubes, para que me oculten. Imagino los ángeles oscureciendo los instintos. Veo la mejor escena de un video porno. Saltando encuentro la desesperación llorando. A mi lado yace la melancolía desangrandose. Corro para evitar amarte. Paro. Me estaciono en un campo de girasoles. Los muerdo como besando tus labios. Me acaricia tu suave mano. Escucho el último trinar del mundo. Salgo desesperado para no encontrarte. Sentadas en mis cansados hombros, van mis penas. Me estrello por querer besarte. Golpeo. Sigo preso, con tus ojos como carceleros. Tu palabra me invita al vuelo de sus gestos. Bajo, para posarme al lado de tu boca. Me besa el diablo. Vuelo para huir de ti. Lanzo mi corazón al viento. Hallo tu amor en otro espanto. Doy por terminada la vida. En la espalda del cielo... sin tus besos desconsoladores, se halla muerto mi amor.